Riobamba, 5 Mayo del 2015.
Alfredo
Pérez Guerrero:
Gracias a tu carta he reflexionado
mucho sobre cuál es mi misión en la vida con la profesión que voy a obtener,
entiendo que la meta que quiero alcanzar requiere de mucho sacrificio pero no es
imposible por eso tengo que esforzarme mucho para poder lograr lo que quiero,
porque mientras más grande es el reto más grande será el triunfo y si cometo
más errores aprenderé más y madurare mi forma de pensar. El camino que tengo
que recorrer aún es largo pero conforme pase el tiempo me dedicaré mucho para
lograr lo que tanto anhelo. “Ahora, una meta ha sido traspasada y comienza un
camino, un largo camino que hay que recorrer” (PÉREZ: 1965, pág. 12).
Sé que todavía me falta mucho por
vivir pero con lo poco que he aprendido me doy cuenta que para triunfar hay que
dejar la mediocridad y la pereza a un lado porque lo bueno siempre requiere de
mucho trabajo y si quiero llegar a ser una excelente profesional no me quedaré
estancada en un solo punto avanzare hacia la cima, porque todos los jóvenes
tenemos una misión, “esa misión es de servicio al País en todos los órdenes que
a éste interesan” (PÉREZ: 1965, pág.14).
La universidad será un gran paso
que daré en mi vida porque en ella adquiriré nuevas experiencias y nuevos retos
los cuales tendré que superar con esmero, paciencia, dedicación, y sobre todo
fe en mi misma, miraré esos retos no como obstáculos pero si como un camino, un
camino hacia el éxito y para alcanzarlo hay que tener disciplina, “una
disciplina que cada estudiante ha de imponerse para corresponder a su misión y
apara obtener los altos objetivos” (PÉREZ: 1965, pág.18).
La vida es difícil pero no se la
puede enfrentar solo quejándonos, hay que tratar de cambiarla con libertad y justicia
porque estos son dos valores fundamentales para lograr que existe una mejor
sociedad “y sé digno del privilegio de formar parte de ese grupo de jóvenes
ecuatorianos encargados de guardar y custodiar los valores” (PÉREZ: 1965, pág.
21).
Finalmente creo que una profesión
no solo sirve para mantener una estabilidad económica sino también para ayudar
a los que más lo necesitan, porque lo que busco no solo es ganar dinero sino colaborar
con todo lo que pueda.
La inteligencia por sí
sola, quizá pueda servirte para conocer la ciencia, la utilería de la ciencia;
pero, la inteligencia no es nada, si no está acompañada por las otras virtudes.
La Universidad es una especie de Orden de Caballería que sobrepasa en mucho los
propósitos del interés y del egoísmo, y se desborda en el afán de hacer el bien
a los demás, de “enderezar entuertos y deshacer agravios” (PÉREZ: 1965,
pág.17).
Tenemos que aprovechar este
privilegio que se nos dio y dar todo de nosotros para ser mejores personas e
impulsar a que la humanidad piense positivamente
porque mientras estemos vivos siempre habrá algo nuevo que aprender, “eres tú
uno de los llamados para crear un nuevo sentido de libertad y de justicia”
(PÉREZ: 1965, pág.20).
BIBLIOGRAFÍA
·
PÉREZ,
Alfredo, “La Universidad y la Patria”, Editorial Universitaria, Ecuador, 1965).
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